Invierno en Castro

“El invierno es la estación más larga del año. Se muestra como un poderoso gigante gris y dominante que arrebata espacio al viejo y débil otoño y dilata la entrada de la graciosa y juvenil primavera. Por su extensión y crudeza, el invierno define a Castro, otorgándole rostro sombrío. Pero no es uniforme. Tiene matices. La lluvia fina y tupida,. Monótona y perenne que cae sin cesar día a día, es lo que predomina entre mayo y septiembre. Otra cosa son los fuertes temporales que cada cinco o diez días acometen ‘noteando’ furiosamente en una sucesión ininterrumpida de frentes lluviosos. Invierno también es esa especie de ‘wütterung’ (tiempo en alemán) que, como un paréntesis en medio de tanta lluvia, se presenta con días despejados, fríos y quietos, raro fenómeno que cubre de escarcha la ciudad y los campos; y el ‘travesía’, aquel huracanado viento que, de cuando en cuando, atraviesa la isla de oeste a este, castigando la ciudad. Es el rostro más hostil del invierno o , mejor dicho, del año, porque suele presentarse también en otoño y en primavera y aún ‘llanteando’ a comienzos del verano”.  

Comentarios