Fundación de San Carlos

“Por real orden del Rey, Nuestro señor (que Dios guarde), de fecha 20 de agosto de 1767, en la que se dignó a mandar se ocupe fortificando y poblando el puerto de Lacuy, vulgarmente llamado el Inglés en la isla de Chiloé el año 1768, en obedecimiento de la real orden, por la que, y otras comisiones importantes de real servicio, el Excmo. Señor don Manuel de Amat y Juniet, Virrey de estos reinos, nombró al capitán de dragones don Carlos de Beranger por gobernador comandante general de esta provincia, quien lo ocupó dando este puerto el nombre de bahía del Rey, y puerto de San Carlos que es el augusto nombre de S.M. (que Dios guarde). Ha construido un fuerte cuadrado con sus baluartes, con su foso y entrada encubierta, colocado en la embocadura de la punta de Teque y lo guarnece una compañía de dragones de cincuenta y trs hombres, i una artillería de 33 arregladas que están al sueldo de S.M. y capaz de 24 cañones.

La población consta en el día de más de ciento sesenta casas, con cuatrocientas sesenta y dos personas; está en su principio y se aumenta visiblemente y será la mayor de esta provincia respecto que este puerto es del comercio; será lo más regular porque quedará formada bajo dirección rectas sus calles y las más juntas por que ha procurado reunirlas; está todo bajo el cañón del fuerte y divididas, por lo que los militares están colocados inmediatos al fuerte a distancia de 250 varas para que al toque de caja sean los más prontos a acudir a su obligación. Los vecinos y demás pobladores ocupan una llanura que está sólo dividida y separada por un arroyo cercano al mar, y contiguos a dos caletas apra su tráfico y comercio; en su conclusión tendrá su iglesia mayor, por lo presente tiene sólo una capilla dedicada a San Antonio de Padua.

La fábrica de las casas es igual a la de Castro, y sólo los alojamientos de fuerte y la casa del gobernador, tiene su techo de tabla, las demás de pajas y sólo un particular logra ese beneficio. Las facultades del país no dan los posibles para otra construcción ni para más.

El puerto de San Carlos (…) está situado a la entrada del canal de Chacao sin riesgo de su entrada y salida; es puerto magno y el mejor que tiene S.M. en esta América, su magnitud es capaz de contener armadas numerosas; su fondo con excelencia bueno y todas sus porciones ventajosas para fomentar las mayores ideas de la ambición. Todas estas prerrogativas superiores pueden ocasionar sea el objeto de atenciones de nuestros contrarios, por cuyo motivo pide todos los cuidados, precauciones y providencias de conservarlo fortificándolo para desvanecer los proyectos que sin duda serían funestos a esta América con su conquista y ruina general de nuestro comercio. Por menor se individualiza en todas las relaciones que se han formado su consistencia, y proyectos de su defensa que se han remitido a la superioridad de estos reinos en las que no se omite expresar circunstancia que se útil para el mejor servicio de S.M. en este importante punto.

Es residencia este puerto y nueva población del gobernador, y comandante general con los tenientes de oficiales reales cuya caja real en el fuerte para la mayor custodia de Real Situado. Los permanentes a ella son los militares que componen su guarnición y una capilla de milicias de 53 hombres, y una brigada de los milicianos de 20 hombres agregada a la compañía de artillería reglada.

El concurso de gentes es en los meses de verano cuando los navíos o embarcaciones de Lima vienen al comercio, cuyos meses son desde noviembre hasta abril, pero en la invernada que son los restantes meses todos van a sus estancias o chozas, restituyéndose a su destino de Castro; de manera que aunque tengan casa en este puerto sólo la habitan para el trato y contrato de su preciso comercio y lo restante del año queda cerrada. Este modo es un sistema general de esta provincia ambulantes y después al retiro de su fogata, y lo mismo ejecutan algunos de los vecinos de este puerto pasando a Castro a su comercio y otros a su retiro de la choza aunque en el contorno de este puerto.

El territorio de esta nueva población es llanura con algunos cerritos a la orilla del mar. Es ameno y terreno apto para las sementeras y particularmente de trigo, y demás cosechas del país; sólo falta la aplicación al desmonte y a la agricultura laboreando los campos para que produzcan utilidad. Tiene buena agua en número de fuentes que la fertilizan y un arroyo perenne que facilita las comodidades para el común”.

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