Corrales de pesca

“Existió una época en que los corrales de pesca eran algo cotidiano en las playas y fiordos de Chiloé. Se trataba de grandes cercos de maderas trenzadas o rocas –según el tipo de costa en que se establecían- quedando sumergidos bajo el agua, durante las altas mareas. Su propósito era obstruir la huida de los peces cuando se iniciaba la bajamar, momento en que erran recogidos en grandes cantidades para alegría de todos.

Sin saberlo, sus propietarios estaban poniendo en práctica una tradición aplicada durante miles de años no sólo en este archipiélago, sino que en todos los canales patagónicos y en gran parte del mundo, allí donde las gentes han mantenido un ancestral vínculo con el mar”.

El libro reúne antecedentes que nacen desde la arqueología, historia y antropología, con el fin de abordar esta tradición, poniendo en valor este oficio.

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