La caipullina

“¿cómo vive esta infeliz caipullina, agobiada por una carga excesiva, mal alimentada y sujeta al continuo traqueteo de su comercio reducido? No lo sé pero, así y todo, es robusta y alcanza una larga vida, aunque poco se le conoce la edad ya que muy rara vez encanece a la edad reglamentaria

Su comercio diario consiste: en invierno, en la venta de cinco o más litros de leche que le producen un par de vacas cornamentudas y raquíticas, alimentadas en esta época en los quilantares de las lomas sombrías y húmedas; en el verano la mercancía cambia de especie, no sólo la dulce leche de los cantaros de barro tapados con ramas de luma o de muermo acarrea la caipullina, sino que sus canastos hechos do boqui y quilineja se llenan también de avellanas, chupones, calafates y demás frutos de la flora chilota”

*La Caipullina, Llámese así por autonomasia a la descendiente de antiguas familias indígenas que viven en los alrededores de la capilla de Caipulli, a cinco o más kilómetros de Ancud, siguiendo la ribera del río Pudeto, cuyas lomas están cubiertas de los sabrosos frutos indígenas que forman el principal comercio.

Comentarios