Barco para huir

“Ignacio Justis, su antecesor en el Gobierno de Chiloé, viendo la difícil situación a la que estaba expuesto, había encargado la construcción de un barco, para en caso de tener que salir huyendo de la isla, tener el medio a mano. Al hacerse cargo del Gobierno, Quintanilla ordenó destruir dicho barco. ¿Fue un acto cara a la galería o la afirmación de que estaba dispuesto a defender la isla hasta su muerte? No podemos descartar ninguna de las posibilidades, pero podría haber pasado por alto la construcción de dicho barco, pero sí fue un gesto que ganó la confianza de sus súbditos, que se sentían más cerca de Fernando VII que de Chile. En Cortés el hecho se recuerda, y es una prueba de su valentía y la aceptación del riesgo, en Quintanilla, ha quedado escondido entre los muchos hechos que protagonizó”.

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