Calugas Ortloff

“Nos saludamos casi todos, todavía. En la esquina de Pedro Montt con Pudeto, señoras de Nal venden navajuela en sarta y sé que no hallaré en otro lugar esas lenguitas duras. Más abajo en la panadería Ortloff, podré comprar calugas que tienen la textura y el sabor de las primeras recetas traídas por los bisabuelos desde Alemania.

Aunque parece una vida monótona, si hablamos de aventura, pienso en los árboles peleando con los temporales de invierno; en el batallar de las nubes, los rayos, los encendidos relámpagos. Todo en acción, en movimiento. Las campanas sumergidas, las historias ardiendo en los oídos, las infinitas posibilidades del viaje que definen a los isleños”.  

 

 

 

*En Greene, Ricardo, Ciudad Fritanga, ed. bifurcaciones, Santiago, 2014.

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